miércoles, 13 de mayo de 2009

Existen alternativas para aliviar el dolor odontológico

Interesante artículo. Saludos!
 
 
Caracas.- Un dolor en una muela puede causarle mal humor y elevar sus niveles de estrés. Este problema no debe ser una constante en la vida de cualquier individuo, pues existen alternativas farmacológicas para aliviar el malestar.
 
El temor que algunas personas sienten hacia los odontólogos les lleva a evitar las consultas con estos especialistas, a menos que estén sufriendo un fuerte dolor en la cavidad bucal, lo que los expone a una gama de enfermedades y complicaciones que pueden presentarse en las estructuras dentarias y tejidos blandos, tales como infecciones, caries, inflamación, entre otras.
 
La odontólogo Carolina Hernández, destacó la importancia de tratar a tiempo los dolores odontológicos para evitar complicaciones en el cuadro médico del paciente, que obliguen a la realización de un tratamiento prolongado, delicado y costoso.
 
"Cuando la intensidad del dolor es tolerable, –acotó la odontóloga- algunos pacientes se acostumbran a la sensación y prefieren evitar la consulta odontológica, lo que permite que la causa del dolor se mantenga activa y la situación puede empeorar".
 
Entre los dolores odontológicos más comunes Hernández mencionó: dolores pulpares, por aparición de caries o infecciones; dolor en las articulaciones temporo mandibulares, por apretamiento dentario; dolor en los músculos y tejidos blandos por inflamación.
 
Tipos de dolor, consecuencias de no tratarse a tiempo

La especialista explicó que el nivel de intensidad del dolor no necesariamente guarda relación con la gravedad del padecimiento. "Los dolores agudos suelen ser de corta duración y elevada intensidad, en la mayoría de los casos estos dolores pueden ser tratados y aliviados en forma rápida; mientras que los dolores crónicos persisten por un período prolongado, su intensidad puede ser tolerable, pero el daño puede ser severo".

"La sensación constante de dolor puede afectar la vida personal y profesional del paciente –señaló Hernández-. Una persona adolorida suele estar estresada, de mal humor y se siente incapacitado para cumplir eficazmente sus compromisos laborales".

Según la odontóloga, la falta de higiene bucal y la atención tardía de los dolores o enfermedades pueden ocasionar pérdida de estructuras dentarias, complicación del cuadro, agudización del dolor y deterioro del tejido de soporte dentario.

Una alternativa para cada situación

 
El primer paso que debe seguir el especialista en odontología antes de indicar un tratamiento farmacológico es identificar y tratar la causa principal del dolor, el cual suele estar asociado con cierto nivel de inflamación.
 
"El empleo de analgésicos antiinflamatorios no esteroideos es importante para el tratamiento del dolor e inflamación – indicó la doctora Hernández -. La combinación de analgésicos no esteroideos con opioides se indica para tratar dolores de intensidad moderada a severo".
 
Hernández aclaró que "cuando se trata de pacientes en edad infantil o adultos que presentan un dolor agudo, suele recomendarse dicoflenac potásico, ya que tiene una acción rápida y potente; el dolor crónico puede controlarse con diclofenac sódico, éste es muy efectivo para los tratamientos prolongados.
 
Por otro lado, quienes requieren mayor protección gástrica o una terapia prolongada pueden ser tratados con diclofenac colestiramina, cuya absorción es duodenal".

Finalmente la doctora Hernández concluyó que la mejor manera de prevenir las complicaciones y reagudización de los dolores odontológicos es tratarlos de manera oportuna, someterse a chequeos anuales con un odontólogo y cumplir con el tratamiento recomendado por el especialista./Intopress

martes, 12 de mayo de 2009

Mr. Bean en el dentista

Un poco de humor nos hace bien a todos.

jueves, 7 de mayo de 2009

Chequeo Odontológico BCP-Chimbote 2009

Salud y Familia
Campaña de Salud Anual-2009
Lunes 11 de mayo - Viernes 29 de mayo de 2009
Horarios: de 9 am a 8 pm. Previa cita
Seguros Pacifico EPS y Dental Breeze * tienen el placer de anunciar el inicio de la campaña "Chequeo Odontológico BCP-Chimbote 2009" para los empleados y familiares del Banco de Crédito del Perú, Sede Chimbote.

* Clínica Dental Bolognesi EIRL

¿Cuál es el costo?
El chequeo es gratuito para los afiliados al Seguro.
Para los no afiliados (as): S/. 50 soles.

¿Que debe esperar en su chequeo odontológico?
El chequeo odontológico incluye Odontograma, Profilaxis, Destartraje simple y Fluorización hasta los 12 años.

Chequeos para Niños
La primera visita del niño al dentista debe ser antes de haber cumplido los 3 años. El chequeo odontológico temprano en la vida de un niño permite que ellos tengan una experiencia positiva y adquieran un hábito para toda la vida. Llevar a su hijo a su consulta odontológica desde pequeño, hace que el consultorio odontológico se convierta en un lugar familiar y, por lo tanto más fácil, el cuidado de su salud.

Demuestre su amor cuidando la salud de sus seres queridos
El dentista es el guía de su familia para lograr sonrisas brillantes y una buena salud oral. Programe su chequeo odontologico y los de su familia. Prevenir las enfermedades y cuidar la salud de sus familiares es una forma de demostrarles su amor.

Dias de atencion
Lunes a Viernes de 9am a 8pm. Previa cita.

lunes, 4 de mayo de 2009

La alegoría del carruaje (cuento)

Un día de octubre, una voz familiar en el teléfono me dice:

 

—Salí a la calle que hay un regalo para vos.

 

Entusiasmado, salgo a la vereda y me encuentro con el regalo. Es un precioso carruaje estacionado justo justo frente a la puerta de mi casa. Es de madera de nogal lustrada, tiene herrajes de bronce y lámparas de cerámica blanca, todo muy fino, muy elegante, muy "chic". Abro la portezuela de la cabina y subo. Un gran asiento semicircular forrado en pana bordó y unos visillos de encaje blanco le dan un toque de realeza al cubículo. Me siento y me doy cuenta que todo está diseñado exclusivamente para mí, está calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo... todo es muy cómodo, y no hay lugar para nadie más.

 

Entonces miro por la ventana y veo "el paisaje": de un lado el frente de mi casa, del otro el frente de la casa de mi vecino... y digo: "¡Qué bárbaro este regalo! Qué bien, qué lindo..." Y me quedo un rato disfrutando de esa sensación.

 

Al rato empiezo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo.


Me pregunto: "¿Cuánto tiempo uno puede ver las mismas cosas?" Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada.

 

De eso me ando quejando en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivinándome:

—¿No te das cuenta que a este carruaje le falta algo?

 

Yo pongo cara de qué-le-falta mientras miro las alfombras y los tapizados.

 

—Le faltan los caballos —me dice antes que llegue a preguntarle.

 

Por eso veo siempre lo mismo —pienso—, por eso me parece aburrido...


—Cierto —digo yo.

 

Entonces voy hasta el corralón de la estación y le ato dos caballos al carruaje. Me subo otra vez y desde adentro grito:

 

—¡¡Eaaaaa!!

El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende.

Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir cierta vibración en el carruaje y a ver el comienzo de una rajadura en uno de los laterales.

 

Son los caballos que me conducen por caminos terribles; agarran todos los pozos, se suben a las veredas, me llevan por barrios peligrosos.

 

Me doy cuenta que yo no tengo ningún control de na-da; los caballos me arrastran a donde ellos quieren.

 

Al principio, ese derrotero era muy lindo, pero al final siento que es muy peligroso.

 

Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve.

 

En ese momento, veo a mi vecino que pasa por ahí cerca, en su auto. Lo insulto:

 

—¡Qué me hizo!

 

Me grita:

 

—¡Te falta el cochero!

 

—¡Ah! —digo yo.

 

Con gran dificultad y con su ayuda, sofreno los caballos y decido contratar a un cochero. A los pocos días asume funciones. Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento.

 

Me parece que ahora sí estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron.

Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero adónde quiero ir.
Él conduce, él controla la situación, él decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta.

 

Yo... Yo disfruto del viaje.


* * *

 

Esta pequeña alegoría debería servirnos para entender el concepto holístico del ser.
Hemos nacido, salido de nuestra "casa" y nos hemos encontrado con un regalo: nuestro cuerpo. Un carruaje diseñado especialmente para cada uno de nosotros. Un vehículo capaz de adaptarse a los cambios con el paso del tiempo, pero que será el mismo durante todo el viaje.

A poco de nacer, nuestro cuerpo registró un deseo, una necesidad, un requerimiento instintivo, y se movió. Este carruaje —el cuerpo— no serviría para nada si no tuviese caballos; ellos son los deseos, las necesidades, las pulsiones y los afectos.

 

Todo va bien durante un tiempo, pero en algún momento empezamos a darnos cuenta que estos deseos nos llevaban por caminos un poco arriesgados y a veces peligrosos, y entonces tenemos necesidad de sofrenarlos. Aquí es cuando aparece la figura del cochero: nuestra cabeza, nuestro intelecto, nuestra capacidad de pensar racionalmente. Ese cochero manejará nuestro mejor tránsito.

 

Hay que saber que cada uno de nosotros es por lo menos los tres personajes que intervienen allí.

 

Vos sos el carruaje, sos los caballos y sos el cochero durante todo el camino, que es tu propia vida.

 

La armonía deberás construirla con todas estas partes, cuidando de no dejar de ocuparte de ninguno de estos tres protagonistas.

 

Dejar que tu cuerpo sea llevado sólo por tus impulsos, tus afectos o tus pasiones puede ser y es sumamente peligroso. Es decir, necesitás de tu cabeza para ejercer cierto orden en tu vida.

El cochero sirve para evaluar el camino, la ruta. Pero quienes realmente tiran del carruaje son tus caballos. No permitas que el cochero los descuide. Tienen que ser alimentados y protegidos, porque... ¿qué harías sin los caballos? ¿Qué sería de vos si fueras solamente cuerpo y cerebro? Si no tuvieras ningún deseo, ¿cómo sería la vida? Sería como la de esa gente que va por el mundo sin contacto con sus emociones, dejando que solamente su cerebro empuje el carruaje.

 

Obviamente, tampoco podés descuidar el carruaje, porque tiene que durar todo el trayecto. Y esto implicará reparar, cuidar, afinar lo que sea necesario para su mantenimiento. Si nadie lo cuida, el carruaje se rompe, y si se rompe se acabó el viaje.

 

Recién cuando puedo incorporar esto, cuando sé que soy mi cuerpo, mi dolor de cabeza y mi sensación de apetito, que soy mis ganas y mis deseos y mis instintos; que soy además mis reflexiones y mi mente pensante y mis experiencias... Recién en ese momento estoy en condiciones de empezar, equipado, este camino, que es el que hoy decido para mí.

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Cuento de Jorge Bucay, en El Camino de la auto-dependencia.

Frase de la semana

Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante (Charles Baudelaire)

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